El momento del huracán podría ser el más difícil, ¡pero los días y las semanas posteriores a la tormenta pueden llegar a ser casi tan duras como el propio huracán! Aquí le presentamos algunas ideas y consejos para que supere la crisis:
Seguridad con respecto a los alimentos
- Carne congelada: Si la comida sigue parcialmente congelada, puede volver a congelarla. Si se descongeló y se mantuvo a temperatura ambiente por menos de dos horas, cocínela y sírvala, o cocínela y vuelva a congelarla. De lo contrario, deséchela.
- Antes de cocinar, evalúe la seguridad de sus alimentos. Deseche toda comida que pueda haber tenido contacto con el agua de inundaciones. Cuando esté en duda, deséchela.
- Si se descongeló y se mantuvo a temperatura ambiente por menos de dos horas, cocínela y sírvala. Los jugos se pueden volver a congelar.
- Alimentos refrigerados: Los alimentos que se hayan mantenido en un refrigerador cerrado durante 24 horas aún están fríos y seguros.
- Leche: Deséchela si se mantiene sin refrigerar por más de dos horas.
- Huevos frescos: Se mantienen seguros sin refrigeración durante cinco a siete días. Deséchelos si la cáscara se rompe o si tienen olor o decoloración.
- Huevos duros: Deséchelos si se mantienen durante más de dos horas a temperatura ambiente.
Puede encontrar otros consejos en el sitio web www.foodsafety.gov
Seguridad con respecto al agua
- Preste atención a sus autoridades acerca del estado de su suministro de agua. Use sólo agua embotellada o desinfectada para beber y cocinar, hasta que los suministros de agua pública se declaren seguros.
- Con frecuencia se emiten órdenes de hervir el agua luego de un huracán. Eso sucede, generalmente, porque el servicio público de suministro de agua perdió presión en su sistema de movimiento de agua, lo que hace posible que los contaminantes ingresen a las líneas de agua. El peligro de los suministros públicos contaminados es que provienen de contaminaciones bacterianas, que pueden provocar problemas de salud graves.
- El agua que se almacena en botellas antes de la tormenta permanecerá en buen estado durante seis meses, si se guarda de manera adecuada. Para evitar la propagación de la enfermedad, lávese las manos con frecuencia con agua desinfectada y jabón.
Fuente: South Florida Sun Sentinel